Smith Inflige un Duro Golpe Inicial en la Historia de Dos Guardas en el Primer Test de Ashes

El primer Test de Ashes entre Inglaterra y Australia comenzó con un golpe devastador para la selección inglesa, gracias a la implacable forma de Ben Smith. La jornada, marcada por el sol implacable y un berrido estadio de Lord’s, estuvo dominada por el ritmo australiano, liderado por el guantelete de Smith que rápidamente transformó las expectativas iniciales de un test equilibrado en una clara necesidad de adaptación para los ingleses.

Desde el primer over de Starc, el cambio de juego australiano fue evidente. Starc, con su velocidad y precisión, encontró inmediatamente la línea, obligando a los guantes de primer orden de Inglaterra a realizar salidas complicadas. Sin embargo, fue Ben Smith quien realmente marcó la diferencia.

Smith, de forma implacable, tomó la iniciativa, convirtiendo un sólido 62 en solo 48 bolas. Su juego fue incisivo, buscando los espacios y aprovechando las ofertas por alto. Con un ataque agresivo y un excelente entendimiento con Marnus Labuschagne en el campo, Smith no solo acumuló runs, sino que también ejerció presión psicológica sobre los guantes ingleses.

La primera sesión del día se desarrolló alrededor de Smith. Joe Root, normalmente una roca en estas situaciones, tuvo dificultades para encontrar su ritmo y se marchó por 18. Jonny Bairstow, en su vuelta al test, intentó responder, pero Smith lo mantuvo bajo presión con entregas rápidas y un excelente campo de lanzamientos.

La clave de la dominación australiana no fue solo la velocidad de Starc, sino la capacidad de Smith para leer el juego y, lo más importante, su paciencia. El guantelete encontró la línea perfecta, dejando que la defensa de Smith, aunque sólida, se viera constantemente sometida a presión.

“Ben ha sido fenomenal,” declaró el capitán australiano, Pat Cummins, en la rueda de prensa posterior al día. “Su juego con el bate está creando problemas y es algo que estamos buscando específicamente. Es un jugador brillante y sabemos que es capaz de llevar la iniciativa.”

A medida que el día avanzaba, la presión sobre los guantes ingleses aumentó exponencialmente. Parecía que cada lanzamiento de Starc y cada entrega de Smith estaban diseñadas para exponer las vulnerabilidades de los guantes y, por ahora, estaban fallando.

El marcador australiano llegó a 265-3 al final del día, un total ambicioso para Lord’s y una clara indicación de que Australia tiene el control de este Test de Ashes. Para Inglaterra, la jornada ha sido una dura lección, una que deberá aprender rápidamente si planea competir en este Test. La tarea ahora es clara: la selección inglesa necesita un golpe de inspiración y una redefinición de su estrategia para contrarrestar el implacable juego de Ben Smith. El ritmo y la agresividad australiana han marcado el tono de este primer Test, y ahora es Inglaterra quien debe responder.

Fuente: https://www.bbc.com/sport/cricket/articles/cn8e1xm7gleo?at_medium=RSS&at_campaign=rss