Doha, Qatar – La emoción y la anticipación que rodean la Copa Mundial de la FIFA están siendo en gran medida eclipsadas por un creciente sentimiento de frustración y desilusión entre los aficionados, muchos de los cuales se han visto directamente excluidos del evento debido al exorbitante aumento en los precios de los billetes y el alojamiento. El Mundial de 2026, que tendrá lugar en Qatar y Estados Unidos, ha exacerbado la creciente preocupación sobre la accesibilidad del fútbol a nivel global.
Según datos recientes de la organización del Mundial y diversas agencias de viajes, el precio promedio de un billete para la fase final ha superado los 10.000 dólares estadounidenses, un precio que ha hecho que la asistencia al evento fuera prohibitiva para la mayoría de los aficionados. Esta cifra representa un incremento significativo respecto a las ediciones anteriores y ha generado un debate intenso sobre la mercantilización del deporte rey.
“Estamos muy decepcionados,” declaró María García, una aficionada de España que ha estado intentando conseguir entradas desde hace meses. “Siempre hemos soñado con ver el Mundial en persona, pero ahora es prácticamente imposible. Es como si la pasión por el fútbol estuviera siendo vendida a los más ricos.”
El problema no se limita a los billetes. Los precios de los hoteles y el transporte en las ciudades anfitrionas han experimentado un aumento considerable, lo que ha incrementado aún más el coste total para los aficionados. El alojamiento, en particular, está siendo el principal factor que impulsa el precio total del viaje.
Organizaciones de fans y activistas han expresado su preocupación por la exclusión de una parte importante de la base de aficionados del fútbol. Han instado a la FIFA y a las autoridades qataríes a tomar medidas para garantizar que el Mundial sea accesible para todos los aficionados, independientemente de su nivel socioeconómico.
“La FIFA tiene la responsabilidad de asegurar que el Mundial no se convierta en un evento reservado para una élite,” afirmó Ahmed Khalil, portavoz de la Coalición de Fans de Fútbol. “Deben explorar opciones para ofrecer billetes a precios más asequibles y para facilitar el alojamiento para los aficionados.”
La FIFA ha reconocido la preocupación y ha afirmado que está explorando opciones para ayudar a los aficionados a acceder al evento. Sin embargo, la efectividad de estas medidas sigue siendo incierta.
El impacto de esta situación podría tener consecuencias a largo plazo para el fútbol, amenazando con crear una división entre los aficionados que pueden permitirse asistir al Mundial y aquellos que no. La pregunta que queda es si la FIFA podrá actuar para evitar que la pasión por el fútbol sea una exclusividad para unos pocos.
Fuente: https://www.bbc.com/sport/football/articles/c8988118gj9o?at_medium=RSS&at_campaign=rss

