💨¿El norte del 3 de mayo? Entre la creencia y la estadística

En Veracruz hay una idea que muchos hemos escuchado desde siempre: que el 3 de mayo llega el último frente frío… y con él, el último “norte”. Es de esas frases que se repiten tanto que terminan volviéndose parte del lenguaje cotidiano, casi como una regla no escrita.

Pero cuando uno se sienta a revisar los datos, la historia cambia un poco… o más bien, se matiza.

Al analizar las rachas máximas de viento registradas durante mayo desde 1960 en el Observatorio de Veracruz, sí hay algo que llama la atención: el 3 de mayo aparece con mayor frecuencia. Y entonces todo empieza a tener sentido. No es casualidad que esa fecha se haya quedado en la memoria colectiva.

Sin embargo, la atmósfera no es tan estricta como la tradición. Los registros muestran que los eventos de norte no se limitan a ese día. También ocurren antes y después; es decir, el 3 de mayo no marca un final, sino más bien un punto intermedio dentro del cierre de la temporada.

Climatológicamente, la temporada de frentes fríos inicia en septiembre y tiende a debilitarse hacia la primera quincena de mayo. Sin embargo, eso no significa que desaparezca de golpe.

A lo largo de los años, durante mayo se han registrado eventos intensos, con rachas que han superado los 100 km/h. En tiempos más recientes, lo más común ha sido observar valores entre 70 y 90 km/h, que, sin ser extremos históricos, siguen siendo lo suficientemente fuertes para generar oleaje elevado y cambios notorios en las condiciones del tiempo.

⚠️Y este 2026, todo indica que no será la excepción. Se prevé un evento de norte entre el 2 y 3 de mayo, con rachas estimadas de 80 a 100 km/h. No es un evento extraordinario, pero tampoco es menor; encaja perfectamente dentro del comportamiento que la climatología ha mostrado durante décadas.

Al final, el llamado “norte del 3 de mayo” no es un mito, pero tampoco es una regla fija. Es más bien una coincidencia frecuente que con el tiempo se volvió creencia. Una referencia útil, sí, pero no definitiva.

Porque si algo nos enseñan los datos es que la atmósfera no sigue tradiciones. Y mayo, aunque el calor ya se deja sentir en el ambiente, todavía puede guardar un poco de invierno… en el viento.

JILL