El emocionante partido entre los Detroit Lions y los Green Bay Packers terminó con un sabor amargo para los Lions, tras una controversia que podría cambiar el rumbo de la temporada. La derrota, que se decidió en los últimos momentos, no fue solo por puntos, sino por un incidente de interferencia ofensiva que, según muchos, fue una decisión clave del árbitro.
¿Qué pasó?
Con el reloj en contra y los Lions intentando meter un pase en el último cuarto, Amon-Ra St. Brown, uno de los receptores estrella del equipo, se encontraba en una posición crucial para atrapar el balón. Justo cuando el quarterback, Jared Goff, lanzaba el pase, un defensor de los Packers, Kenny Davis, realizó una acción que, según el reglamento, fue considerada interferencia ofensiva.
La acción de Davis fue un “push-off” o empujón, donde se le vio, a simple vista, empujando a St. Brown para impedirle que atrapara el balón. El árbitro principal, Calvin Edwin, pitó la jugada y señaló la interferencia ofensiva, lo que resultó en una pérdida de yardas para los Lions y, crucialmente, un tiempo muerto que los Packers aprovecharon para cambiar su estrategia.
La controversia
La acción de Davis fue instantáneamente objeto de debate. Muchos aficionados, analistas deportivos y hasta algunos jugadores opinaron que el “push-off” era mínimo y que no justificaba la llamada de interferencia. Argumentaron que Davis estaba intentando, legítimamente, disputar el balón y que su contacto con St. Brown era parte de ese proceso.
La controversia se agudizó porque, en momentos similares durante el partido, la misma acción de Davis no fue penalizada. Esto generó la sensación de que la llamada fue arbitraria y que influyó en el resultado del partido.
Las reglas y la interpretación
La interferencia ofensiva en la NFL se define como cualquier contacto ilegal entre un defensor y un receptor, que impida al receptor atrapar el balón de manera segura. El reglamento establece que el contacto debe ser “intencional” y “significativo”. Sin embargo, la interpretación de “intencional” y “significativo” es donde reside la controversia, y la aplicación de estas reglas puede ser subjetiva.
Implicaciones para los Lions
La llamada de interferencia ofensiva tuvo un impacto inmediato. No solo los Lions perdieron una oportunidad de avanzar y acercarse a la zona de anotación, sino que también perdieron un tiempo muerto, algo crucial en situaciones de alta presión. Esto permitió a los Packers ejecutar una jugada clave que los llevó a asegurar la victoria.
La controversia sobre la llamada también generó un debate más amplio sobre la aplicación de las reglas y la necesidad de una mayor transparencia en las decisiones de los árbitros.
En resumen, el incidente involucrando a Amon-Ra St. Brown y Kenny Davis es un ejemplo de cómo un solo momento, una interpretación debatible, puede cambiar el curso de un partido en la emocionante NFL.










